El infierno

Muchas veces hablar de la existencia del infierno da temor, miedo que algún día fuésemos a ese lugar, pensar que algún día moriremos y según nuestras buenas obras sera el castigo. El infierno o lago de fuego eterno que nunca se acaba y los que allí están se odian de por vida, una vez entrando no habrá escapatoria, las almas son cruelmente torturadas por demonios. Por eso deberíamos de llevar una vida ordenada ayudando a nuestro prójimo  cumplir con los mandamientos de la ley de Dios, cumplir con el evangelio y portarnos bien en esta tierra.

En ese lugar de tormento no habrá escapatoria ni oportunidad de nada, pues la oportunidad de no caer en el infierno esta a quien la tierra. Una que pasemos de la vida eterna, no podemos no podremos regresar a este mundo. Lo que hayamos echo en esta tierra lo haremos en el cielo ¿quien de nosotros quisiera estar en el infierno para que nos atormenten y nos torturen por la eternidad?.

Algunos que alcanzaron la santidad aseguran estar a punto de caer pero por sus obras buenas, sacrificios, ayunos y oraciones. Dios los ha salvado ellos tienen su recompensa en el cielo donde gozan de Dios por la eternidad. Pero los que están allá en el infierno deseando que nosotros que estamos en la tierra caigamos allí  donde no hay paz, ni descanso, pues el diablo y sus secuaces los torturan por toda la eternidad, hasta que el hijo de Dios baje a juzgarnos, ese sera el juicio universal.

Los que no se arrepienten aun estando en su lecho de muerte, el demonio esta a su lado esperando que muera y llevarse su alma, mientras el ángel de la guarda se aparta al no ser aclamado por aquella alma, y no arrepentirse de sus pecados. En ese momento es cuando el demonio se lleva al alma muchas veces directo al infierno donde nunca saldrá. Muchas almas se perderán y irán al infierno ese lugar de tormento y sufrimiento, clamando a Dios pero las almas que allí están no pueden acercarse a El por que sienten desesperación y desconsuelo.

Dios no es malo, El es bondadoso, nos quiere a todos por igual, nosotros somos los que nos apartamos de El haciendo el mal, viviendo tranquilamente con los pecados que Dios aborrece, aun entregando a Jesús en el sacrificio no entendemos muchos de nosotros, si tan siquiera enmendáramos nuestras vidas, haciendo el bien, haciendo oración por todos los demás  asistir a la Santa Misa y participando en ella, vale mas una Misa en vida que miles después de muerto, por que muerto ya para que. Sin en cambio vamos a la Misa en vida y nos cuenta mucho y si comemos del banquete mucho mejor, por que es Jesús el que entra a nuestro corazón.

Algún día nos daremos cuenta de lo importante que es participar en la Santa Misa y llevar una vida plena en gracia de Dios. La reconciliación con Dios, así el día de mañana cuando Dios nos llame hablar para pedirnos cuentas, estemos preparados y seguros de que alcanzaremos la gloria junto a todos los nuestros. Muchas veces lo tomamos a la ligera oír que la gente dicen: para allá vamos todos, ya nos iremos acostumbrando a la lumbre de allá a ese infierno. 

Si así fuera nosotros no resistimos al poner una mano en la lumbre de la estufa o alguna fogata, otros dirán  el infierno lo vivimos aquí en este mundo, no creo en el infierno por que lo estamos viviendo desde aquí  unos mas dirán hasta que no vea, no creeré  muchas veces somos incrédulos por que no creer que en verdad existe, existe el bien, existe el mal. Encomendémonos y reconciliemonos con Dios que es infinitamente misericordioso y algún día estaremos con el gozando de la vida eterna.