Vida Eterna

El hombre siente repugnancia a la muerte, hablar de ella causa temor, miedo, angustia, pero la realidad es que todos algún día vamos a pasar este momento de pena a la vida eterna. Muchas personas dicen que somos mortales que cuando mueramos, hasta allí llegaremos que somos simple materia y por lo tanto no existe el alma de la tumba no pasamos. Pero la realidad es que Jesús mismo prometió la vida eterna, el mismo sintió angustia, cuando fue a orar en el Getsemani.

La muerte entro al mundo por causa del pecado cometido por nuestros primeros padres Adán y Eva, por la desobediencia nosotros padeceremos la propia muerte. Si de lo contrario no hubiesen pecado, se hubiera substraído de la muerte corporal. Cuando nosotros pasamos los momentos mas difíciles de la vida que es la perdida de un ser querido que se ha adelantado en el camino, nuestra fortaleza es la oración con la oración aclamamos a Dios, para que no nos deje en estos momentos.

Como verdaderos cristianos se acepta con cierta serenidad la muerte, Jesús siendo el hijo de Dios tuvo que padecer en la cruz para el perdón de nuestros pecados y Maria su madre llena de dolor y sufrimiento, acepta la muerte de su único hijo. Jesús sufrió la perdida de su padre terrenal San Jose y Jesús siendo aun niño, el paso de la muerte a la vida eterna. Nosotros somos peregrinos en la tierra y algún día todos vamos a dar este paso, no hay que asustarnos, ni alterarnos ya que según las obras de cada uno de nosotros, vamos a gozar la vida eterna con todos ángeles y arcángeles  habrá alegría, nunca mas habrá muerte, ni angustia, ni penas, estaremos en gracia de Dios.

Por eso Jesús nos dijo: no acumulen tesoros, ni riquezas, bienes por que nada de esto nos ayudara, el tesoro esta en el cielo. Santa Teresa de Jesús cantaba: deseosa de verte, deseo morir, Santa Catalina de Siena decía  quiero ver a Dios, pero para verlo debo morir y Santa Teresa del Niño Jesús  en el lecho de su muerte, repetía  yo no muero, entro en la vida. Nosotros como cristianos tenemos y debemos estar firmes en la fe, que nuestro cuerpo mortal resucitara gloriosamente.

Esto no quiere decir que el alma estará en el cuerpo a la hora de nuestra muerte, el alma subirá a la presencia de Dios para dar cuentas de las obras que hayamos hecho en esta vida terrenal. Nosotros podemos ayudar a las almas con la oración  a ellas se les ayuda mucho y les alivia en su sufrimiento. Como lo dije en uno de los temas se llama Almas del Purgatorio. de nada sirve estar llorando si no rezamos por el eterno descanso del alma de nuestro ser querido. Quien vive su fe, esta en paz. 

Se preguntaran ¿solo los cristianos se salvaran? esto es incorrecto, en el Apocalipsis de San Juan vio que alrededor del trono del cordero, una inmensa muchedumbre de hombres de toda tribu, lengua, pueblo y nación  La voluntad de Dios es que todos los hombres, se salven. Dios no quiere que nadie se condene. Todo depende de nosotros mismos, hacer obras buenas. Estemos preparados, por que nadie estamos seguros en esta vida, me refiero que de un momento a otro, partiremos a la vida eterna. Nadie sabe, ni el día, ni la hora.

ahora bien, debemos de estar alegres y permanecer firmes, para así algún día estar con Dios por la eternidad, junto a Nuestra Madre la Santísima Virgen Maria, nuestro las personas que partieron están con Dios y sabemos que nosotros algún día los veremos de nuevo, visiblemente no están, pero ellos nos ven y nosotros debemos de rezar por ellos.